Dicen que casi siempre las primeras impresiones sobre un lugar son equivocadas. Seguramente. Sin embargo, después de nuestra primera semana en Bali, eso es todo lo que tenemos, primeras impresiones, así que me dispongo a compartirlas con vosotros.
- Aquí la vida transcurre mucho más despacio que en Madrid. Todo es más relajado, y el tiempo no parece ser un valor tan esencial como en España. En las calles de los núcleos urbanos se oyen constantes pitidos, pero no son para meter prisa al de delante en los semáforos, sino los taxistas que tratan de llamar la atención de los turistas con el claxon.
- Hace
mucho calor, especialmente al mediodía, y la humedad provoca que mi piel brille y mi pelo se erice a lo afro. Sin embargo, es bastante soportable por las noches y hemos dormido muy bien, incluso sin poner el aire acondicionado
-Todo es más pequeño: los frascos de champú, los refrescos, los paquetes de cereales… un 30% menor, y a veces más… Todo excepto la cerveza, que es del mismo tamaño… ¡o el doble!
-Los balineses son amabilísimos, y parecen muy buenas personas. Se deshacen en atenciones con el lechón, y sonríen siempre. Es una gozada.
- Hemos conocido solo las
playas de Tuban, Sanur y Seminyak, y las tres son bonitas. La de Tuban, la menos turística, tiene mucho encanto con sus barcos de pescadores, la de Sanur, más familiar, repleta de chiringuitos y con montones de cometas surcando el cielo, la de Seminyak, la más “chic”, ideal para disfrutar de un atardecer maravilloso con una “Bintang”, la cerveza local, en la mano.
- Cada 100 metros hay un local de
masajes, manicuras, y tratamientos de belleza de todo tipo. Y son baratísimos, desde 50000 rupias (más o menos 4€) el masaje de una hora. Los locales más baratos carecen de estética y la higiene es algo dudosa, pero si consigues relajarte en esos aspectos, el masaje puede ser tan bueno como la masajista que te toque. Yo me dí uno el primer día y fue excelente. D. no puede decir lo mismo porque según él su masaje de ayer fue un desastre. Con los precios que tienen y lo que a mí me gustan estas cosas, pienso hacerme al menos un tratamiento a la semana.
- Abrir una cuenta bancaria como extranjero en Bali no es nada, pero que nada fácil. Sin embargo, con insistencia y un poco de dinero casi todo se consigue, así que lo hicimos, y ya tenemos nuestros “fondo” a buen recaudo en
“Permata Bank”. Otro día cuento los pasos a seguir por si a alguien le interesa.
-No hay paraíso sin
mosquitos… así que vamos untados de “Autan” a todas horas, y aún así no perdonan. Sobre todo a mí, que me tienen frita de picaduras. Por suerte aquí el ungüento antimosquitos es muy barato, porque lo gastamos por toneladas.
-La
comida está muy rica, no es tan picante como dicen, pero sí poco variada: arroz frito, fideos salteados, pinchitos de pollo o ternera, sopas riquísimas… Me gusta pero estoy deseando hacerme una ensalada con un montón de aceite de oliva.
Ayer nos mudamos a un
apartamento con cocina en Sanur. Estaremos aquí un mes, o hasta que encontremos una casa definitiva. Hasta ahora hemos estado con nuestros amigos Vicente y Ari en el hotel “Rama Beach”. Pero ahora que ellos se han marchado de vuelta a España es cuando comienza nuestra verdadera vida en Bali.